
La chlorella ha estado presente en el planeta desde hace más de 540 millones de años, manteniendo inalterada su enorme capacidad de resistencia. Esto se debe a que cuenta con gran cantidad de nutrientes fundamentales para sobrevivir.
Entre sus componentes se cuentan aminoácidos esenciales, ácidos grasos, betacaroteno, licopeno y luteína. Además, vitaminas A, B, C, E y K. Al igual que minerales como calcio, hierro, magnesio, potasio, zinc y fósforo.
Beneficios de la chlorella para los animales
Es el elemento natural con mayor contenido de clorofila. Gracias a esto, perros y gatos se pueden beneficiar de su poder antioxidante y regulador de la tensión.
Entre los múltiples beneficios de la chlorella se incluye la eliminación del mal aliento. Los animales al consumirla muestran una mejor respuesta de su sistema inmune, ya que incrementa el número de anticuerpos que hacen frente a bacterias y otros elementos dañinos. Favorece el buen estado de la dermis. Lo mismo que la sintetización del colágeno y la generación de nuevas capas de pelos que se muestran fuertes y llenas de brillo.
La dosis recomendada sería de:
200mg/día a perros pequeños y gatos
600 mg/día a perros medianos
1000mg perros grandes una o dos veces a la semana